viernes, 1 de febrero de 2008

Benito Pérez Galdós

Nació el 10 de mayo, 1843, en Las Palmas (Gran Canaria). Cursó el bachillerato en el Instituto de Canarias, de la Ciudad de La Laguna, Tenerife, entre los años 1853 a 1861,* donde estudió el arte (recibió premio) y empezó a escribir artículos para los periódicos. En septiembre de 1862, se fue a Madrid, para estudiar derecho, y es Madrid donde Galdós vivió el resto de su vida, y del cual se inspiró para muchas de sus novelas. En 1873 dejó la vida activa social, negándose el teatro, el café, la tertulia, y se dedicó exclusivamente a escribir. En sus años posteriores, Galdós sufrió de una progresiva ceguera, de la cual se quedó completamente ciego desde 1912. Sus últimos años fueron dedicados a un exclusivo grupo de amigos, quienes, con la ayuda de un secretario, ayudó a Galdós en sus últimos proyectos de novela y teatro. Se murió en 1920, el 4 de enero.
Galdós fue escritor prolífico: conocemos 32 novelas, 46 episodios nacionales, 24obras de teatro, así como infinidad de prólogos, artículos, cuentos y crítica literaria. Las novelas se pueden agrupar en las de su primera época artística tales como Doña Perfecta (1876) y Gloria (1877) y las que componen la serie de novelas colectivamente conocidas como las Novelas contemporáneas, las cuales incluyen sus mayores éxitos, como Fortunata y Jacinta (1886-87) y Misericordia (1897). Los episodios nacionales comprenden un análisis crítico de la historia social-política de España desde la Batalla de Trafalgar (1805) hasta la Revolución de 1868. El teatro galdosiano, de la úlitma etapa creativa del autor, tiene menos éxito que las novelas y episodios, aunque adapta varias de sus novelas para el teatro, como Realidad (novela 1889, drama 1892), El abuelo (novela 1897, drama 1904).
En general la temática abarcadora de la novela galdosiana se deriva de su interés en examinar la vida burguesa sobre todo la madrileña. Para ese análisis de clase Galdós se vale de la sátira, la parodia y la ironía para comentar las debilidades burguesas. Aunque abiertamente anticlerical, Galdós también tiene un lado "espiritual," sobre todo en las Novelas contemporáneas, que sería resultado de su amistad con el gran krausista Francisco Giner de los Ríos.
Su obra más importante son: Fortunada y Jasinta.

La Revolución Industrial.

La Revolución Industrial es el proceso de evolución que conduce a una sociedad desde una economía agrícola tradicional hasta otra caracterizada por procesos de producción mecanizados para fabricar bienes a gran escala. Este proceso se produce en distintas épocas dependiendo de cada país.
En la segunda mitad del siglo XVIII, en Inglaterra, se detecta una transformación profunda en los sistemas de trabajo y de la estructura de la sociedad. Es el resultado de un crecimiento y de unos cambios que se han venido produciendo durante los últimos cien años; no es una revolución repentina, sino lenta e imparable. Se pasa del viejo mundo rural al de las ciudades, del trabajo manual al de la máquina. Los campesinos abandonan los campos y se trasladan a las ciudades; surge una nueva clase de profesionales.
El concepto "revolución industrial" abarca dos fases: la primera Revolución (siglo XVIII y XIX) y su inevitable continuación, la Segunda Revolución Industrial (siglos XIX y parte del XX).
Los cambios que esta Primera Revolución industrial produce son de carácter irreversible, y alteran definitivamente las estructuras sociales y económicas previas.
El país donde, por primera vez se produce esta acumulación de cambios, es en Inglaterra a finales del siglo XVIII; los niveles de producción y progreso alcanzados por este país serán pronto imitados por el resto de potencias europeas, pero la incorrecta o incompleta combinación de los factores no les permitirá alcanzar las cotas inglesas. Por lo que hablar de factores de la revolución industrial es hablar del caso inglés. La vida social y las actividades económicas sufrieron cambios significativos por la aplicación de los progresos de la ciencia y la técnica en la industria.
Esta revolución viene a ser un proceso de cambio constante y crecimiento continuo donde intervienen varios factores: las invenciones técnicas (tecnología) y descubrimientos teóricos, capitales y transformaciones sociales (economía), revolución de la agricultura y al ascenso de la demografía. Estos factores se combinan y potencian entre sí, no se puede decir que exista uno que sea desencadenante.
Los medios de comunicación, los transportes y la metalurgia también mostraron grandes avances como consecuencia de esta revolución

Fuente: Monografias.

José de San Martín:

Nacido en Yapeyú, Corrientes, a los 5 años de edad, sus padres lo llevaron a España, donde lo inscribieron en el Seminario de Nobles de Madrid. El 21 de julio de 1789 fue designado cadete del Regimiento de Infantería de Murcia.Tuvo su bautismo de fuego en el Sitio de Orán (Africa) a los 15 años de edad. Luego combatió en España y Portugal contra los franceses. Se destacó principalmente en el combate de la Posta de Arjonilla, en Andújar, y en la batalla de Bailén. Por su actuación en esta última batalla, fue ascendido a teniente coronel y condecorado con la Medalla de Oro de los Héroes de Bailén. También combatió en la batalla de Albuhera, en la que las fuerzas anglo-hispano-portuguesas, al mando del general William Carr Beresford (que 5 años antes había participado en las Invasiones Inglesas al Río de la Plata) derrotaron a los franceses. Mientras revistaba en el Regimiento de Sagunto, San Martín, el 6 de setiembre de 1811, obtuvo la baja del ejército español y una autorización para trasladarse a Lima por razones particulares. Sin embargo, se trasladó a Londres y de allí a Buenos Aires en la fragata "Jorge Canning". El 16 de marzo de 1812, el Primer Triunvirato le confió la organización del escuadrón de Caballería de Granaderos a Caballo, con el que venció a los españoles en el combate de San Lorenzo (provincia de Santa Fe) en febrero de 1813.Por breve tiempo estuvo al mando del Ejército del Norte y después de organizarlo, coordinando la defensa de Salta con Güemes, se trasladó a Córdoba y de allí a Mendoza, en donde asumió como Gobernador Intendente de Cuyo. En Mendoza organizó el Ejército de los Andes, con el que cruzó la cordillera y venció a los españoles en Chile, en las batallas de Chacabuco (el 12 de Febrero) y Maipú (el 5 de abril de 1818). A comienzos de 1819, las autoridades chilenas lo nombraron general en jefe del Ejército Libertador del Perú. Después de combatir victoriosamente en Perú, entró en Lima el 10 de julio de 1821. Tras la independencia del Perú, San Martín fue proclamado Protector (jefe de gobierno) de ese país. En 1822, San Martín dejó el mando del gobierno peruano y se radicó en Mendoza, hasta que en 1824 se embarcó a Europa, en donde permaneció hasta su muerte, que ocurrió en Francia, en 1850.

Fuente: Clarín

lunes, 28 de enero de 2008

Simón Bolivar:

Nacido en una familia de origen vasco de la hidalguía criolla venezolana, Simón Bolívar se formó leyendo a los pensadores de la Ilustración (Locke, Rousseau, Voltaire, Montesquieu…) y viajando por Europa. En París tomó contacto con las ideas de la Revolución y conoció personalmente a Napoleón y Humboldt. Afiliado a la masonería e imbuido de las ideas liberales, ya en 1805 se juró en Roma que no descansaría hasta liberar a su país de la dominación española. Y, aunque carecía de formación militar, Simón Bolívar llegó a convertirse en el principal dirigente de la guerra por la independencia de las colonias hispanoamericanas; además, suministró al movimiento una base ideológica mediante sus propios escritos y discursos.

En 1810 se unió a la revolución independentista que estalló en Venezuela dirigida por Miranda (aprovechando que la metrópoli se hallaba ocupada por el ejército francés). El fracaso de aquella intentona obligó a Bolívar a huir del país en 1812; tomó entonces las riendas del movimiento, lanzando desde Cartagena de Indias un manifiesto que incitaba de nuevo a la rebelión, corrigiendo los errores cometidos en el pasado (1812).
En 1813 lanzó una segunda revolución, que entró triunfante en Caracas (de ese momento data la concesión por el Ayuntamiento del título de Libertador). Aún hubo una nueva reacción realista, bajo la dirección de Morillo y Bobes, que reconquistaron el país para la Corona española, expulsando a Bolívar a Jamaica (1814-15); pero éste realizó una tercera revolución entre 1816 y 1819, que le daría el control del país.

Bolívar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello, no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la batalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia). Reunió entonces un Congreso en Angostura (1819), que elaboró una Constitución para la nueva República de Colombia, que englobaba lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá; el mismo Simón Bolívar fue elegido presidente de esta «Gran Colombia». Luego liberó la Audiencia Quito (actual Ecuador) en unión de Sucre, tras imponerse en la batalla de Pichincha (1822).

viernes, 14 de diciembre de 2007

LO QUE MÁS Y LO QUE MENOS:



- Lo que más me gusta de mi isla es:

Lo que más me gusta de la isla es quizás sean los paisajes y la tranquilidad que ella presenta. Además me gustan algunos lugares emblemáticos de la isla como es el roque de la bonanza, la sabina o el faro de Orchilla.

- Lo que menos me gusta de la isla es:

La única cosa que no me gusta de la isla es que no tiene muchos lugares a donde los jovenes poder ir por la tarde, solo tiene los polideportivos y algun que otro centro cultural y además que no hay mucha gente joven en la isla lo mas que hay es gente mayor y es en verdad un poco aburrido.

- Lo que más me gusta de mi instituto es:

Yo creo que lo que más me gusta del instituto es el venir y estar en compañía de todos mis amigos, para así reír y pasarlo bien. Bueno y también venir a aprender.

- Lo que menos me gusta de mi instituto es:

Lo que menos me gusta del intituto es que es viejo, tiene pocas moderniades y además en las aulas hace mucho frío. Tampoco me gusta que no tenga gimnacio propio, lo que lleva a utilizar las istalaciones municipales de la capital.

- Lo que más me gusta de mi es:

Yo creo que lo más que me gusta es que soy una chica divertida, simpatica, alegre y una chica que le gusta ayudar a los demás y quedar con los amigos.

- Lo que menos me gusta de mi es:

Me parece que lo que menos me gusta de mi es que soy un poco paridosa, muy habladora y además que a veces me tomo muy a pecho las cosas que me dicen.

lunes, 10 de diciembre de 2007

SIGLO XVIII


Durante el siglo XVIII nace un nuevo espíritu (prácticamente es la prolongación del Renacimiento) que barre los viejos valores del Barroco y que recibe el nombre de «Ilustración». Dicho movimiento se cimienta en el espíritu crítico, en el predominio de la razón y en la experiencia, por lo que la filosofía y la ciencia serán los saberes más valorados. Este período se conoce también como "Siglo de las Luces" o "Siglo de la razón". En definitiva, se persigue la felicidad humana mediante la cultura y el progreso.

Los nuevos vientos hicieron que el arte y la literatura se orientaran hacia un nuevo clasicismo (Neoclasicismo), de ahí el término "neoclásico". Se huyó de la expresión de los sentimientos, se siguieron normas y reglas académicas y se valoró el equilibrio y la armonía. Contra tanta rigidez se reaccionó a finales de siglo, produciéndose una vuelta al mundo de los sentimientos. Ese movimiento se conoce como "Prerromanticismo".Los principales representantes y pensadores de la ilustración eran: Descartes, Bacon, Spinozza,etc.

- LA ILUSTRACIÓN EN CANARIAS:
La Ilustración alcanzó también los territorios extrapeninsulares, como en el caso de Canarias, donde arraigaría con notable vigor. También aquí la expansión de las corrientes ilustradas ha de ponerse en relación con las tertulias, particularmente con la celebrada en casa de Tomás Lino de Nava, quinto marqués de Villanueva del Prado, en su palacio de La Laguna, o con la desarrollada en casa de los Iriarte en Puerto de la Cruz, a la que concurrían hombres como el periodista José Clavijo y Fajardo y el científico Agustín de Betancourt, aunque todos ellos abandonarían pronto el archipiélago para instalarse en la Corte. José Viera y Clavijo también dejaría Canarias para acompañar al joven marqués de Santa Cruz por Europa. La llama de la Ilustración, pese a tanta ausencia, sería mantenida por los socios de las Sociedades Económicas de Las Palmas (fundada por el obispo Juan Bautista Servera y cuyo principal impulsor sería el propio Viera y Clavijo) y La Laguna, fundada por el mencionado marqués de Villanueva del Prado y seguida posteriormente por su hijo, Alonso de Nava, quien además se ocuparía de dejar por escrito sus ideas agronómicas y de fundar y dirigir durante más de cuarenta años el Jardín Botánico de la Orotava, centro de aclimatación de plantas tropicales.

lunes, 3 de diciembre de 2007

La Sabina, un símbolo de El Hierro


Este arbusto resinoso, centenario y retorcido se ha convertido en el emblema de la Isla del Meridiano
Este sufrido y legendario árbol ha pasado a formar parte de la simbología de la isla del meridiano, así como de algunos productos propios como el queso herreño y algunas variedades del vino Viña Frontera.
El árbol deja su huella en el pueblo más occidental que tiene España, Sabinosa, debido a la cercanía del más extenso sabinar de la isla y posible bosque de sabinas antes de la deforestación producida en la zona durante el siglo XVI para construir los asentamientos de la población.
De cualquier forma, estos árboles singulares se han ganado el cariño de los herreños y el de sus visitantes, estando presente incluso en la mayoría de los logotipos y anagramas de las empresas herreñas, hecho que ha convertido a la Sabina en todo un símbolo de identidad herreña.
El Sabinar de la Dehesa es el mayor y más espectacular de Canarias, estando catalogado en la actualidad como Espacio Natural Protegido.
Este árbol, al igual que el Garoé es uno de los mayores atractivos turísticos con los que cuenta El Hierro. No en vano, está demostrado estadísticamente, que las zonas donde éstos se encuentran, los sabinares, son uno de los puntos más visitados por quienes llegan a esta isla. Visitantes y turistas quedan asombrados y encantados con el espectáculo ofrecido por la caprichosa naturaleza, una lucha sin límite y continúa por subsistir y sobrevivir en un entorno muy hostil.